Aquel día 16


Aquel día 16 todo cambió,
Tus ojos y los míos, perdidos en otro mundo,
No había gente, sólo éramos los dos,
No había tiempo, fue cómplice.

Un segundo puede cambiar la vida,
Fuimos testigo de ello,
Ella nos atrapó y no nos dejó ir más,
Ella fue la mente maestra.

Aquel día 16 nuestros corazones hablaron,
¿Fuiste tú o fui yo?
No importa, no interesa,
Aquel día 16 descubrimos el amor.

El mundo se detuvo ante nosotros,
Mi corazón se unió al tuyo,
Crearon juntos una hermosa melodía,
Ambos terminamos bailando el vals.

Juntos empezamos a recorrer un camino,
Con espinas o sin ellas, es hermoso,
Aquel día 16 mi vida cambió,
Te entregue mi alma sin pedir nada a cambio.

Te vi, me viste, nos miramos,
Supimos desde el inicio que terminaríamos nuestra historia,
¿Romeo y Julieta?
Tal vez si, tal vez no, pero es nuestra.

Supimos desde el inicio que tú y yo estaríamos juntos,
No habría nada ni nadie que nos separe,
Excepto la muerte, aunque no lo hará,
Nos ama demasiado a los dos, para darnos otra oportunidad.

Aquel día 16 será el día en que te recuerde con cariño,
Me unió a la persona que hoy me hace feliz,
Que sabe que nuestra historia de amor jamás terminó,
Que ambos no podemos vivir sin el otro.

A tu lado


¿Qué es la luna?
¿Qué son las estrellas?
No conocía el termino: juntos,
Tampoco sabía caminar al lado del otro.


Mi mundo era la soledad,
Con el cielo azul de verano,
O pueda ser el cielo de la primavera,
Hasta que llegaste tú.


Mi soledad se fue por ahí,
Aprendí ver las cosas de otra manera,
Ya no era: soy yo contra el mundo,
Ahora es: nosotros dos contra el mundo.


La luna sonríe en complicidad de las estrellas,
Mi corazón late como un adolescente,
Ahora sé que es la luna y que son las estrellas,
Puedo verlas, sentirlas y estar junto a ti.


No camino delante tuyo,
Tampoco lo hago detrás de ti,
Lo hago a tu lado,
Porque somos los dos que vamos en la misma dirección.


La palabra amor entró en mi diccionario,
Sentirse protegida es parte de mí,
No hay un pasado, hay un presente,
El futuro llega para los dos.


A tu lado aprendí a ver, a sentir,
A tu lado conocí lo que es caminar en compañía,
Y es a tu lado que quiero estar,
En las malas, en las buenas, en los recuerdos.


La tristeza se fue, vino la alegría,
Hago locuras porque tú provocas que las haga,
Me enseñaste a perder el miedo,
Es contigo con quien quiero estar.


A tu lado conocí la primavera,
Y es a tu lado que aprendí a sentirme libre,
Contigo puedo ser yo sin temor alguno,
Es a ti que mi corazón se entregó por completo.

Poema III


¿Cuántas noches soñé con el cielo azul?
Ninguna, es la respuesta.
¿Por qué dejaste de creer?
Porque lo que veía mis ojos era hipocresía.


Quisiera volver a creer
En ti, en mí, en nosotros,
No puedo, me lo impide un corazón dolido,
Quisiera... pero no se puede.


¿Cuántas veces soñé con algo mejor?
Muchas, pero todas son ilusiones,
¿Por qué no eres egoísta y piensas en ti?
Porque... no tengo respuesta.


Creer o no, he ahí el dilema,
Confiar después de tanto sufrimiento,
¿Valdrá la pena?
No lo sé, todo es confuso.


Miro de nuevo al mar, tan majestuoso,
Impone presencia y temor, lo sé
Es mi héroe, mi ídolo,
Es quien se llevo parte de mi, de mi alma.


Él lo tiene todo, lo sabe todo,
Nadie le engaña, ni el mismo Dios,
Entonces, ¿Por qué no volver a las raíces?
Temor a salir con decepción, tal vez.


Fin de la historia, de la tuya, de la mía,
Sólo es un poema escrito por un corazón roto,
Confusión es lo que siente, y sólo habla,
Palabras al viento, nadie las escuchas.


¿Cuál es la razón valida a todo esto?
A mi alrededor, a tu alrededor,
No te engañes, no me engaño,
Todo es una farsa, o parte de ese todo.


Otra vez las palabras son llevadas por el viento,
Susurro por ahí, susurro por allá,
Gente que no comprende mis sentimientos,
Es complicado, lo sé; ni yo mismo me entiendo.


Vas y vienes, palabras que vienen y luego se van,
¿Entiendes lo que pasa?
No, o puede que no quiera hacerlo
Tan sólo déjame ver que hay en ese mundo.


De todo un poco, ¿verdad?
¿Es eso lo que ves, cierto?
Quedo muda, no expreso nada.
Te miro de nuevo, y me alejo...


Veo el cielo azul, que nunca soñé,
Veo a mi dueño, el rey de los mares,
Me veo a mi misma, me doy cuenta de una cosa:
Sólo soy una ilusión que vino y se fue.





Al final del túnel


Otra vez miro el pasado,
Uno en el cuál no deja de perseguirme,
Donde desea mi alma, mi vida,
No puedo escapar.


Todo es oscuridad, no veo nada
Debería sentir miedo, pero no
Sonrío ante los latidos de mi corazón,
Está loco y lo sé.


Sigo caminando, la vista esta nublada
No importa, igual sigo
¿Vale la pena continuar?
Tal vez sí, tal vez no


La esperanza es lo último que se pierde,
Eso dicen por ahí, yo no lo sé
¿Debería comprobarlo?
Puede, como no.


Es tan ambiguo todo, así como cada fragmento,
Sólo alguien que sabe lo que es vivir,
Sólo alguien que ha experimentado,
Lo confirma o lo niega, tal vez ni diga nada.


Mis pies siguen caminando, sin rumbo,
¡Milagro! Ha ocurrido lo más bello
Al final del túnel hay luz,
Los labios se curvan en una sonrisa.


Hice lo correcto,
Tomaste la decisión acertada,
Si, lo mejor,
No te rendiste, es lo importante.


Hay un mañana, ¿verdad?
La esperanza y la fe no debe morir,
No, cuando hay un deseo fuerte,
No, cuando hay alguien que te ama.


Y al final de todo,
Cuando pensé que no existía salida,
Una luz pequeña estaba ahí, esperándome,
La esperanza es lo último que muere.

Pesadillas


Despertar sudando, asustada;
¿Qué sucede?
¿Quién está ahí?
Murmullos silenciosos, no entendible.


Otra vez aparece él,
Sólo ataca cuando estoy vulnerable,
Cuando estoy hundida;
Ya me entrego a él, que tome mi alma.


Pesadillas de todas las noches,
No me dejan en paz, no se van,
Risas y más risas; gente ignorándome,
Mis temores me comen en carne viva.


Escapo, me atrapa, me abraza, me susurra;
Soy su alimento, él lo sabe,
Nadie viene a rescatarme, todos se voltean,
Soy su esclava, siempre fue así.


Ríe mientras me susurra su victoria,
Besa mi mente sutilmente, me arrulla;
Volverá, lo sé, él lo sabe
Esta pesadilla es eterna, no acabará nunca.

Poema II


Un suspiro sale de mis labios
Esta no es mi noche.
Te recuerdo, imposible olvidar
Quiero que estés aquí, no lo estás.


Mis ojos demuestran melancolía,
Mira hacia el atardecer,
Viejos tiempos que mi mente tiene,
Esos, los cuales, no volverán más.


Mi corazón late menos,
Cada día mi ilusión muere,
Se lleva consigo lo hermoso que vivió.


Otro suspiro sale,
Con ello, me pierdo en la noche vacía.
Otro más que se escapa,
Y yo que me pierdo en el recuerdo.

Poema I



Ámame con tu mirada tierna,
Acaríciame con tus labios,
Háblame con el corazón,
Seduceme mientras me haces el amor,
Llévame a concocer el otro lado del universo.


Te amo, pero si quieres irte, eres libre
Olvidar las noches de pasión, imposible
Amar a otra persona que no seas tú, no puedo
Viajar junto a las estrellas, un deseo perdido.


Conocí el universo junto a ti,
Pequeño y frágil como yo, como mi corazón,
Si te vas, moriré de amor,
Absurdas esas palabras, pero son ciertas.


No me pidas olvidarte, porque no lo haré;
No me pidas que haga el amor a otro,
No tendrá tu esencia, ni tu ternura;
Sólo no me pidas.


¿Qué te costo amarme como era yo?
¿Tan difícil fue?
¿No fui lo suficiente para ti?
Rompiste a esta noble alma.


Te pedí que me amaras,
Palabras que quedaron al aire;
Falsas fueron tus promesas, y me pregunto:
¿Cuando me hiciste el amor, también fingiste?


Sólo queda seguir, sin ti, sin tu amor;
Caminar por el camino, sin guía,
No explorar el resto del universo,
He perdido a mi complemento.