Profundo

Profundo. Has tocado lo más profundo,
No sabes si es el inicio del infierno;
Al menos eres consciente,
Y que sólo un paso hay de separación.

No entiendes como llegaste hasta ahí,
No asimilas nada aún;
Estas parada frente a la puerta,
Y te puede llevar a cualquier lugar.

¿Estas entrando al limbo?
¿Vas a conocer el infierno?
Has tocado profundo, no sabes nada;
No tienes idea de que hacer...

¿Es muy profundo donde estas?
No quieres esta experiencia,
Es tarde ya, porque has llegado,
Ya mismo te retiran el boleto...

Adiós

Te fuiste sin decir ni una palabra,
No había tampoco una nota.
Quise saber tus motivos,
Me encontré en la oscuridad.

Mi cama se siente vacía,
Tú la llenabas de alguna forma,
Nuestra habitación tenia vida,
Hoy, solo tiene tu recuerdo.

Cogi un papel y una pluma,
Escribir todo lo que tenia,
Y al leerlo, solo formé frases sueltas.
¿Quién las leerías?

Te fuiste sin decir adiós,
Me dejaste, me abandonaste,
Me encuentro a la merced del destino
Yo también me voy sin decir adiós. 

Enloqueciendo

Lloras desconsoladamente, te ahogas en tu propio llanto
Quieres gritar, y apenas sale un suspiro,
Te mente juega contigo,
Te hace ver imágenes falsas.


De a poco te vas calmando,
Gimes de tristes y frustración,
Te golpeas la cabeza, lo haces duro
¡Tienes que poner en su sitio a la mente!


Tu consciencia te repite “te lo fije”
Lo hace cada cinco minutos, o diez,
No te fijas en la hora, sinceramente,
Sólo quieres sacarte el corazón.


No quieres sentir, no quieres volver amar,
“Te lo dije”, otra vez aparece en tus oídos
Como un susurro de una desquiciada,
Te estás enloqueciendo.


Lloras desconsoladamente, te ahogas en tu propio llanto
Quieres gritar, y apenas sale un suspiro,
Te mente juega contigo,

Tu corazón deja de latir lentamente.

Todo acaba

Todo acaba:
El humo del cigarrillo, la taza de café, las ilusiones;
Todo llega a su fin,
Y a unos les cuesta aceptarlo.


Todo acaba, porque todo tiene final,
Todo principio llega a su fin,
La historia de un amor, es el ejemplo,
Hay historias e historias que han concluido.


Todo acaba:
La fe se pierde, la historia interesante, los sueños;
Todo llega a su fin,
Y el ser humano no puede aceptar aquello.


Todo acaba, porque es el ciclo de la vida,
Es parte de la historia de la humanidad;
Todo cambia, a partir de un final,
Y lo que hoy no se pudo, tal vez, en otra vida será.

¿Se acabó el amor?

¿De verdad se acabó el amor?
¿O sólo lo dices por el dolor que conlleva?
¿En serio sientes que todo terminó?
¿O es sólo la tristeza que te hace sentir aquello?


El amor no tiene un significado,
Puede ser muchas cosas, y al mismo tiempo, nada;
Puede que se confunda, ¡es normal!
O puede que sea más claro que el mar.


¿No quieres darte una oportunidad?
¿De verdad ha perdonado?
Lo más difícil del perdón, es perdonarse uno mismo;
Y el amor es de perdón y reconciliación.


Nada en la vida es color de rosas,
La rosa es hermosa por su tallo, no por sus pétalos;
Sólo en una rosa, ves los dos lados de la vida,
Y ahí también ves los dos lados del amor.


¿De verdad se acabó el amor?
¿O sólo lo dices por el melancolía del recuerdo?
¿En serio sientes que todo terminó?

¿O es sólo la nostalgia de una ilusión?

Poema LVI


Fuiste mi cielo, y mi infierno;
Me enseñaste tu mundo;
Cuando quise enseñarte,
Simplemente cambiaste.


Noches sin dormir,
Lágrimas que fluyen como el río,
Me pregunto: ¿Qué pasó?
Y la respuesta jamás llegará.


El insomnio se apodera de mi alma,
El infierno no arde en llamas,
El infierno arde de dolor,
Preguntas sin respuestas.


Mi mundo era diferente al tuyo, ligeramente,
Sólo quería enseñarte que también soy humana,
Y que detrás de este corazón de piedra,
La fe y la esperanza me mantenía viva.


Fuiste mi cielo y mi infierno,
Y el tiempo no nos dio más oportunidades,
Será en una próxima vida,
Que terminaremos este capítulo abierto.

Poema VII



Mira la luna brillar en la noche,
Los recuerdos invaden la mente,
Fuiste lo mejor que pasó,
Fuiste lo peor que pasó.

Te creía correcto, honrado, sincero,
Ahora te quitas la máscara de la realidad,
Fuiste el lobo disfrazado de oveja,
Sólo jugaste, porque eso acostumbras hacer.

En este juego, los dos jugamos,
Si creías que saliste ganando, te equivocas,
Yo sé jugar mejor que tú,
Ya lo he hecho varias veces.

Has vivido, lo sé,
De los dos, yo he vivido más,
Tú no eres más que un aprendiz,
Un niño queriendo jugar a ser adulto.

Mira de nuevo la luna,
Te está hablando,
Te advierte, pero tú no escuchas,
Y cuando caes, lloras del dolor.

Quisiste jugar un juego peligroso,
No pisaste terreno por precaución,
Te lanzas porque eso acostumbras hacer,
Lanzarte a lo que venga, no importa.

Al final del día, al final de la vida,
Preguntarás porqué la luna no te lo advirtió,
En realidad, fuiste tú quien no quisiste escuchar,
Ahora paga por jugar peligrosamente.