Todo acaba

Todo acaba:
El humo del cigarrillo, la taza de café, las ilusiones;
Todo llega a su fin,
Y a unos les cuesta aceptarlo.


Todo acaba, porque todo tiene final,
Todo principio llega a su fin,
La historia de un amor, es el ejemplo,
Hay historias e historias que han concluido.


Todo acaba:
La fe se pierde, la historia interesante, los sueños;
Todo llega a su fin,
Y el ser humano no puede aceptar aquello.


Todo acaba, porque es el ciclo de la vida,
Es parte de la historia de la humanidad;
Todo cambia, a partir de un final,
Y lo que hoy no se pudo, tal vez, en otra vida será.

¿Se acabó el amor?

¿De verdad se acabó el amor?
¿O sólo lo dices por el dolor que conlleva?
¿En serio sientes que todo terminó?
¿O es sólo la tristeza que te hace sentir aquello?


El amor no tiene un significado,
Puede ser muchas cosas, y al mismo tiempo, nada;
Puede que se confunda, ¡es normal!
O puede que sea más claro que el mar.


¿No quieres darte una oportunidad?
¿De verdad ha perdonado?
Lo más difícil del perdón, es perdonarse uno mismo;
Y el amor es de perdón y reconciliación.


Nada en la vida es color de rosas,
La rosa es hermosa por su tallo, no por sus pétalos;
Sólo en una rosa, ves los dos lados de la vida,
Y ahí también ves los dos lados del amor.


¿De verdad se acabó el amor?
¿O sólo lo dices por el melancolía del recuerdo?
¿En serio sientes que todo terminó?

¿O es sólo la nostalgia de una ilusión?

Poema LVI


Fuiste mi cielo, y mi infierno;
Me enseñaste tu mundo;
Cuando quise enseñarte,
Simplemente cambiaste.


Noches sin dormir,
Lágrimas que fluyen como el río,
Me pregunto: ¿Qué pasó?
Y la respuesta jamás llegará.


El insomnio se apodera de mi alma,
El infierno no arde en llamas,
El infierno arde de dolor,
Preguntas sin respuestas.


Mi mundo era diferente al tuyo, ligeramente,
Sólo quería enseñarte que también soy humana,
Y que detrás de este corazón de piedra,
La fe y la esperanza me mantenía viva.


Fuiste mi cielo y mi infierno,
Y el tiempo no nos dio más oportunidades,
Será en una próxima vida,
Que terminaremos este capítulo abierto.

Poema VII



Mira la luna brillar en la noche,
Los recuerdos invaden la mente,
Fuiste lo mejor que pasó,
Fuiste lo peor que pasó.

Te creía correcto, honrado, sincero,
Ahora te quitas la máscara de la realidad,
Fuiste el lobo disfrazado de oveja,
Sólo jugaste, porque eso acostumbras hacer.

En este juego, los dos jugamos,
Si creías que saliste ganando, te equivocas,
Yo sé jugar mejor que tú,
Ya lo he hecho varias veces.

Has vivido, lo sé,
De los dos, yo he vivido más,
Tú no eres más que un aprendiz,
Un niño queriendo jugar a ser adulto.

Mira de nuevo la luna,
Te está hablando,
Te advierte, pero tú no escuchas,
Y cuando caes, lloras del dolor.

Quisiste jugar un juego peligroso,
No pisaste terreno por precaución,
Te lanzas porque eso acostumbras hacer,
Lanzarte a lo que venga, no importa.

Al final del día, al final de la vida,
Preguntarás porqué la luna no te lo advirtió,
En realidad, fuiste tú quien no quisiste escuchar,
Ahora paga por jugar peligrosamente.

Tal vez

 
Tal vez no sea la persona perfecta
Tal vez no sea la persona sana que tú quieres
Tal vez no sea mujer como a ti te guste
Pero al menos tengo un corazón noble.

 
No supiste apreciar lo que tenías
Preferiste cambiarme por otra
Tal vez fue debilidad del momento
Tal vez fue una ilusión de momento.

 
Preferiste huir, cual cobarde eres
Me dejas aquí a la deriva,
Con un corazón roto
Y un alma en llanto.
 

¿Qué querías de mí?
¿Qué buscabas de mí?
No pudiste decírmelo
Y te fuiste como cobarde.

 
Tal vez no sea perfecta
Tal vez no sea la mujer soñada,
Soy humana, tengo corazón
Mi perfección es mi imperfección

Al amanecer

Al amanecer, veré tus ojos café claro,

Tu sonrisa, y un "buenos días",

También veré al sol entrar por la ventana,

Y escucharé el cantar de los pájaros.


Al amanecer, sentiré tus brazos abrazándome,

Sentiré tu respiración tranquila,

Una mirada pícara, deseable,

Un mañanero de amor.


Al amanecer, el nuevo día será diferente,

El destino nos prepara sorpresas,

Será algo nuevo, grandioso,

Tú y yo lo sabemos, sonreímos cómplices.


Al amanecer, veremos una nueva oportunidad,

Él está con nosotros,

Nos sonríe de forma misteriosa,

Él sabe algo que nosotros no.


Estamos juntos, en las buenas y en las malas,

En cada día que pasa,

En cada noche que nos amamos,

Y al amanecer, seguimos estando juntos.


Al amanecer, todos sonríen,

Los problemas se retiran momentáneamente,

No nos perturban, ni nos incomoda,

Sólo se van, por ahí.


Saben que al final, ellos tendrán solución,

se irán para siempre, no verán el amanecer,

Eso está reservado para nosotros, los dos,

Y al final de cuentas, el mundo es tuyo y mío.


Al amanecer, veré lo bueno que hay,

Desharé lo malo, mandando a pasear,

Me abrazaré a ti, como cada mañana,

Me entregaré a ti con todo el amor que te tengo.

Al corazón

Escríbeme esas palabras tan bonitas,

Hazme sentir como nadie lo hizo,

Conquista mi corazón con tus acciones,

Vuélveme a decir aquellas palabras.


No te detengas, ni tengas miedo,

Déjame perder en el océano de tu corazón,

No te vayas tan rápido,

Quiero estar aquí contigo.


Dilas al corazón, que él te escuche,

Seamos uno, uniendo nuestras almas,

No me dejes aquí parada mirándote partir

Sólo no te alejes de mí.


Repítelas de nuevo, no te avergüences

Dilas directamente al corazón,

Vuélveme a enamorar con esas palabras,

Que sea nuestra primera vez, por segunda vez.


Haz que mi corazón brinque de felicidad,

Haz que escuche tus palabras tan hermosas,

Tanto así, que llorara si no lo haces,

Sólo por esta vez, aunque te vayas después.


¿No quieres irte?

No lo hagas, sólo dime lo que sientes,

Que hable tu corazón directo con el mío,

Y así seremos uno, nuevamente.