Si tuviera que elegir entre la vida a vida y la muerte
Prefiero la muerte...
Para vivir una maldita vida
Que no tienes nada... ¿para qué?
¿Para qué vivir? Si,
Solo hay nada, si
Solo hay pena, si
Solo hay sufrimiento.
Esta maldita vida es un infierno,
Es un vacío que nadie lo tiene,
Esta puta vida solo es superficial
Solo es nada.
Todo da vuelta y no
Sabes que elegir
Todo se derrumba
Y no sabes como salir
De los escombros.
Solo sé, de que sirve,
Si nada de lo que tu tienes
Lo ven y lo miran
Solo hay una diferencia
Que tú prefieres vivir
Y que yo prefiero morir.
Cuál es la diferencia entre alma viva y
Alma muerta?: respuesta no lo sé,
Y no lo sé, por que nunca...
He tenido una alma viva.
Mi alma esta muerta,
Mi espíritu también
¿Acaso nunca podré tener una alma viva?
¿Acaso viviré con esta tristeza y dolor,
que hay dentro de mí?
Buscar preguntas,
Y no encontrar respuesta,
Buscar ser alguien
Y no saber como cambiar para volver a nacer.
De que sirve, dar una sonrisa,
Si mi alma esta muerta,
Si mi espíritu esta solo y dolido,
De que sirve, ser tu mismo,
Si nadie te acepta como eres
Si nadie te da una mano...
Pero si algo es verdad
Es que hay una alma muerta dentro de mí
Tan dentro, tan sola, tan dolida,
Que nunca vivirá y podrá ser feliz.
Diana Denisse
¡Madre, eres el sol
que brilla en el amanecer!
Eres como la luna que abriga
Cuando hace frío,
Eres como la roca que resiste
El dolor y el sufrimiento
Eres, esa mujer, que supo ser
Madre hasta su muerte.
Madre, no quiero que te vayas,
Porque si te vas por siempre,
Quedaré con el corazón destrozado
En mis manos y...
Lloraré hasta más no poder,
Sería capaz de irme contigo,
Porque tú, madre mía, fuiste
El motor de trabajo, y entrega
De amor a tus hijos.
Madre, eres el anochecer, dulce y
Hermoso, que arrulla a tus hijos
Hasta un nuevo amanecer.
Decid que soy una roca;
Ni lagrimas salen ante lo más sutil…
Corazón endurecido;
Ya no volvió a sentir más…
Lo más bello ya no es;
No hay conmoción a lo más sencillo y hermoso;
Busco algo mejor, trato de sentir;
El dolor de las dagas se volvió costumbre…
¡Insensible!, si asi lo quieres llamar;
La sensibilidad no existe…
Menos en un mundo manipulador como este…
Fui títere, muñeca de trapo;
Sociedad superficial;
Mato mis sentimientos, lo poco que quedaba…
Amigos por delante, no saber que esperar de ellos…
Prefiero se una piedra de corazón
A ser una muñeca manipulable de la sociedad;
Es mejor no sentir emoción alguna;
Y que el resto no le importe…
Diana Denisse
Nos lastimamos mutuamente;
Nadie tuvo la culpa..
Jugamos con fuego, te permite que jugaras conmigo y tu también…
Éramos niñas y el juego se volvió agresivo…
No lo detuvimos a tiempo,
Nos alejamos por chiquilladas e inmadurez;
Ahora pesa el dolor de las heridas,
El dolor de una daga atravesada en el corazón.
Jugamos como niñas,
Atacándonos y lastimándonos…
No nos dábamos cuenta de que nos lastimábamos….
Hasta que nos separamos…
No aprendimos a detener este juego,
Que empezó con inocencia, se volvió hiriente…
Lastimamos nuestros corazones,
Tuvimos la culpa de no pararlo a tiempo…
El tiempo hablo por nosotros…
Lo detuvo a tiempo, fue tarde…
Herida latente y permanente,
Ahora es tarde para volver atrás…
No podre cambiar el curso del tiempo,
Tampoco podre modificar la situación;
No aprendimos a perder…
Nos hemos distanciado… Y solo el tiempo dirá, cuando volveremos a reconciliarnos.
Diana Denisse
No puedo ver la verdad…
No quise aceptarla cuando la escuche…
Mis ojos no ven mas allá de lo que deberían…
Solo camino por una calle incierta…
Mis ojos están vendados,
Mis alas no pueden abrirse…
Solo escucho y me desespero en la oscuridad;
Quiero ver, pero no me dejan ver…
Mi caminar es lento;
Mis reacciones también…
¿Qué paso que no me dejan ver?...
Las heridas son latentes y sangran mucho…
Esta sociedad consumista…
Sociedad manipuladora que no se deja ver realmente;
Me vendaron para no verlos,
¡Como me han engañado!
Mis ojos se pierden en la oscuridad del vendaje…
Me acostumbre a ello y solo fortalecí mis otros sentidos;
Quiero ver, pero no puedo…
Al final, mis oídos y mis labios reemplazan mis ojos vendados…
Sentada aquí escuchando la suave brisa saludar;
Sentada aquí mirando al infinito perderse;
Unos ojos dulces no paran de mirar;
Mente que no se detiene de pensar…
El opuesto a la mente,
El corazón no se detiene en creer;
Creer que en algún momento estarás aquí,
Un momento en donde estaremos juntos…
Y sigo sentada esperándote;
Bajo sol, lluvia y vientos;
Aun creo que vendrás;
Siento que me abrazaras…
Y en ese momento,
Solo en ese momento;
Unos segundos mas o unos segundos menos;
Me habré ido, porque me canse de esperarte…
No deje de creerte,
No me rendí en sentir que vendrías a mi;
Pero ese día que llegues,
Y no este yo aquí…
Los minutos pasan y la vida sigue,
Por mas que quise detenerla para esperarte;
Y tu hayas venido y no me encuentres,
Es que me habré ido a un lugar mejor… Un lugar tranquilo…
Y aunque estemos lejos;
No dejare de creer que te amo,
Te cuidare como siempre,
Te abrazare… Y dormiremos junto eternamente…
